
Hoy he decidido dedicar una entrada a explicaros un poco las ventajas que tiene cocinar en olla a presión. La verdad es que antes de usarla era un poco reacia, no tenía la impresión de que fuera a ganar tiempo y temía por el sabor de mis guisos. Después de tres años usándola puedo deciros que estoy encantada y que el sabor de mis platos es el mismo si no mejor. Una de las fantásticas propiedades de la olla a presión es que conserva mejor el sabor de los alimentos, pero dejad que os explique por orden.
¿Cómo funciona la olla a presión?
Una olla a presión es a grandes rasgos un recipiente completamente hermético que soporta una alta presión controlada. La manera de controlar esta presión durante el proceso de cocción es dejando escapar el vapor de agua generado gracias a una válvula que se haya en la parte superior de su tapa reforzada. Bajo esta condición de alta presión, la cocción de los alimentos se da por encima de la temperatura de ebullición del agua. De esta manera decrece el tiempo de cocción en unas tres veces. Os aseguro que los guisos conservan su sabor tradicional.
Propiedades de la olla a presión:
Conservar las propiedades de los alimentos:
Al cocer los alimentos en una olla tradicional usamos casi el triple de agua de la que necesitamos en una olla a presión. El tiempo de cocción se reduce también a la mitad, de esta manera las sales propias de los alimentos quedan menos diluidas y por lo tanto mantienen de mejor manera sus propiedades.
El tiempo de cocción dependerá del tipo de alimento, a grandes rasgos:
Pescado: es aconsejable envolverlo para que no se desmenuce, y no cocerlo más de diez minutos,
Carne: se requiere mayor tiempo de cocción, alrededor de 20 minutos.
Verduras: lo más recomendable es utilizar poca agua para que así conserven todo el color y las vitaminas, y el tiempo irá de 2 a 10 minutos.
Poca cantidad de agua y mayor rapidez:
Normalmente la cantidad de líquido que la olla admite es de 2/3 de su volumen máximo y ¼ del mínimo ya que en estas ollas la comida se cuece casi con su propio jugo, esta cantidad es aproximadamente un tercio de lo que gastaríamos en una olla tradicional. Otro consejo es esperar a que la presión y la temperatura disminuyan antes de abrir la olla, de esta manera se aprovecha el calor del interior, tiempo que puede incorporarse al tiempo de cocción. Por tanto, ¡¡no es aconsejable acelerar el enfriamiento con un chorro de agua fría!!
Seguridad:
Al cocinar alimentos con tendencia a hincharse o que produzcan espuma, como las espinacas o el repollo, no habría que sobrepasar la mitad del volumen de la olla. De esta manera evitaremos que la válvula se obstruya, lo cual podría ser peligroso. Yo recomiendo comprar una olla de las más modernas, que incorporan una válvula adicional que actúa en el caso de que el escape normal no funcione.
Para mantener la junta de cierre de la tapa, conviene lavarla después de cada uso y secarla antes de volverla a colocar. Si existen fugas, hay que cambiarla.
Ahorro:
Para un mayor ahorro de energía, en el momento que la olla alcance su punto máximo de presión, hay que bajar el fuego a la mitad.
Espero que estos consejos os convenzan de la gran utilidad de la olla a presión, y ahora os dejo un ejemplo práctico, una rica receta de guiso de sepia, sabroso, bajo en calorías y rápido de hacer.
Ingredientes para preparar Guiso de Sepia
Para dos personas.
Tiempo de elaboración: 30 minutos.
Dificultad: fácil
Receta propia.
2 sepias grandes
2 lomos de merluza pequeños.
2 o 3 patatas pequeñas
2 cebollas
1 tomate
un puñado de guisantes
un chorrito de aceite de oliva
una pizca de azafrán molido
sal al gusto
Cómo Preparar el Guiso de Sepia
Sofreímos la cebolla y el tomate con un chorrito de aceite en la olla a presión. Cuando estén dorados, se añaden las sepias cortadas a dados o tiras. A continuación, subimos el fuego y agregamos las patatas cortadas, la merluza cortada y los guisantes. Por último, se incorpora agua que alcance la altura de los ingredientes o, incluso, puede ser un dedo más. añadimos el azafrán y la sal (a gusto). Tapamos la olla a presión y cocemos por seis minutos. Es importante que empiece a contar a partir de que la válvula empiece a soltar vapor. Pasados los seis minutos dejar que la olla se enfríe, abrir la olla en cuanto la válvula caiga y servir.